¡Sin dolor y 100% efectivo! Nuestros collares operan mediante estímulos sonoros y estáticos de baja intensidad. Estos estímulos tienen el objetivo de distraer a tu perro, con una sensación desagradable, pero completamente inofensiva. Es una sensación similar a la pequeña descarga estática que recibirías al tocar una perilla metálica después de caminar sobre una alfombra con medias.